martes, 5 de mayo de 2015

¿Están bien asignados los grupos de peligro en Control Banding?


Cuando utilizamos metodologías simplificadas para evaluar y controlar el riesgo químico, como COHHS Essentials de HSE o su sucedáneo EMKG de BAuA, lo hacemos de manera más o menos  rutinaria, sin preguntarnos por qué una indicación de peligro “H” ha sido asignada a un grupo de peligro y no a otro.

Existe bastante uniformidad en cuanto al número de grupos de peligro, generalmente cinco grupos {A; B; C; D; E}, sin embargo, en algún momento, al elegir la metodología, es posible que hayamos observado que no existe una coincidencia plena entre metodologías en lo que se refiere a la asignación del grupo de peligro a una indicación de peligro concreta. Por ejemplo, un agente químico con una indicación de peligro “H360F”, COHHS lo asigna al grupo D y BAuA al grupo E.

No sabemos demasiado sobre los criterios utilizados por las diferentes metodologías para asignar una indicación de peligro a un grupo u otro pero suponemos que cuando existe alguna diferencia es posible que se deba a la legislación que aplica en el país de origen del método.

Contemplado esto en un panorama más global, fuera de la UE, podríamos encontrarnos con más sorpresas. Y eso que muchos países, más o menos desarrollados, han adoptado ya el sistema de clasificación “GHS” de Naciones Unidas, es decir, algo que está perfectamente alineado con nuestro Reglamento CLP.

Por razones obvias, en todo el mundo existe un gran interés por las metodologías simplificadas y por la forma en que se asignan grupos de peligro a los agentes químicos ya que éste es uno de los aspectos más críticos de una metodología simplificada y sería deseable que dicha forma fuera única para todas ellas.

Esta problemática ha llevado a NIOSH de EEUU a embarcarse en un nuevo proyecto que denomina “NIOSH OEB decision process” y que mantiene  abierto desde 2011. No se si todos sabemos la influencia que ha tenido NIOSH en el desarrollo de la higiene industrial en Europa y en España. El proceso para asignar grupo de peligro a cualquier agente químico se desarrollaría, según este proceso OEB, en tres posibles etapas. OEB (Occupational Exposure Band) es el rango de concentración ambiental que permite controlar la exposición a un agente químico en el lugar de trabajo. Literalmente, nosotros la llamaríamos BEP (Banda de Exposición Profesional) o ¿quizá mejor llamarla BCEP (Banda de Control de Exposición Profesional)?.

Y estas bandas ¿tienen algo que ver con los grupos de peligro? ¡Claro!, se ha establecido una equivalencia entre los grupos de peligro y los rangos de exposición potencial (concentración ambiental), de modo que se habla indistintamente de unos y otros.


Rangos de concentración ambiental
Grupo de peligro
Sólidos (mg/m³)
Líquidos (ppm)
A
1 < c ≤ 10
50 < c ≤ 500
B
0,1 < c ≤ 1
5 < c ≤ 50
C
0,01 < c ≤ 0,1
0,5 < c ≤ 5
D
0,001 < c ≤ 0,01
0,05 < c ≤ 0,5
E
c ≤ 0,001
c ≤ 0,05

Esta equivalencia deberíamos aceptarla como un convenio establecido por HSE y mantenido después por BAuA, cuyo origen lo remontan, algunos autores, a 1979 (CIA).  De manera que algunas metodologías utilizan los grupos de peligro y otras los rangos de concentración ambiental.

NIOSH esperaba publicar una guía sobre su proceso OEB a finales de 2014 pero se ha retrasado. Lo que sí ha prometido publicar este año es la validación de la etapa 1 del proceso, la que consiste en la asignación de grupo de peligro basada en las indicaciones de peligro “H” y en la clasificación GHS del agente, que ha cumplimentado para 800 agentes químicos, con una concordancia del 80%.


La etapa 1 del proceso es la que menos información requiere y estaría al alcance de cualquier profesional de PRL. Se desarrolla en dos fases en la etapa 1a se asigna el agente químico a los grupos D y E o, por defecto, al grupo C.

En la etapa 1b se asigna el agente químico al grupo D o al E. El proceso puede finalizar aquí o puede continuar en la etapa 2, si el agente químico no dispone de indicaciones “H” o de clasificación, si se ha asignado provisionalmente el grupo C o si se desea más precisión en la asignación de grupo. En esta etapa 2 se utilizan parámetros toxicológicos de fuentes reconocidas (ECHA, IUCLID 5, GESTIS, OECD Chem Portal, ATSDR), requiere consultar más fuentes de información y la podría desarrollar cualquier higienista industrial. En esta etapa el agente químico quedaría asignado a un grupo de peligro. La última etapa sometería el resultado de las etapas anteriores al “peso de la evidencia” y se requiere una cualificación de toxicólogo o de higienista industrial experimentado. 

La implicación de NIOSH en este asunto no deja lugar a dudas, en la Conferencia AIHce de este año (30 de mayo a 4 de junio), NIOSH conducirá una de las sesiones generales sobre las OEB. El potencial de las OEB es muy grande, no solo por la ingente cantidad de agentes químicos peligrosos que no tienen asignado LEP ni incluso DNEL, de poco sirve un DNEL si no se ha desarrollado un método de muestreo y análisis aceptable. Un proceso de validación de OEB, como propone NIOSH, podría dar lugar a una nueva forma de comunicación del riesgo químico que podría, en un futuro, incorporarse a las FDS e incluso a las etiquetas, y se podría aprovechar como un trabajo previo para el desarrollo de futuros LEP.   

La aplicación de las OEB en muchas metodologías simplificadas de evaluación del riesgo, bajo la LPRL, es hoy una realidad y también lo es en los métodos de control por rango de exposición1, bajo el REACH, y sus beneficios para proteger la seguridad y salud de los trabajadores ofrecen pocas dudas. Sin embargo éstas pueden surgir sobre la conveniencia de la armonización global de los grupos de peligro, ¿a quién correspondería este trabajo y sobre quién debería recaer la tutela del proceso de validación de las OEB?. Del otro lado del Atlántico, NIOSH se ha posicionado con una propuesta de proceso de validación. ¿Nos moveremos en este lado? Por el momento, aquí no se percibe demasiado interés o preocupación por este asunto.

1 Según la Organización Internacional del Trabajo, el control por rango de exposición puede definirse de la forma siguiente:

Es un método complementario para proteger la salud de los trabajadores destinando recursos al control de la exposición. Dado que no es posible asignar un límite específico de exposición profesional a todas las sustancias químicas utilizadas, se asigna una sustancia química a un “rango” para medidas de control, basado en su clasificación de peligro conforme a criterios internacionales, a la cantidad de sustancia utilizada y a su volatilidad o generación de polvo. El resultado es una de las cuatro siguientes estrategias de control recomendadas:

1. Buenas prácticas de higiene industrial
2. Ventilación de extracción local
3. Cerramiento del proceso
4. Asesoramiento especializado



Para saber más sobre el "NIOSH OEB decision process":
NIOSH Occupational Exposure Banding Process - BOHS
Lentz - The NIOSH Occupational Exposure Banding Decision Process
Health Hazard Banding = Occupational Exposure Banding - Tera
The Banding Marches On-May 2014 Synergist.pdf
[SS001] AIHce 2015 sesion on occupational exposure banding
[RT213] AIHce 2015 sesion on occupational exposure banding


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jueves, 4 de julio de 2013

LA HIGIENE INDUSTRIAL, ESA GRAN DESCONOCIDA ¿TE LA PRESENTO?

 
 Hace unos meses cuando escribí en el blog una entrada sobre higiene industrial, “Higienistas, hacer de detectives” me sorprendieron algunos comentarios donde se indicaba que era un campo un poco conocido.
 
 En algunas ocasiones también he tenido esa sensación cuando al acabar una acción formativa se ha acercado algún asistente indicando que le había servido la presentación para perder el miedo a la higiene u otros que ahora la entendían mejor o era más amigable. Aparte de la satisfacción por poder contribuir a acercar la higiene a empresas e interesados en la misma, debo decir que nunca he tenido esta sensación y este es un descubrimiento nuevo para mí. Supongo que la explicación es muy fácil, a veces nos alejamos de la realidad, cuando tienes la suerte de trabajar en el día a día en temas con los que disfrutas, profundizas y empiezas a tener algo de experiencia.
  
Estos hechos me hicieron pensar que podría intentar hacer más amigable la higiene, en especial agentes químicos, escribiendo mi opinión sobre mi forma de verla y actuar. Para poner ejemplos y hablar de mis experiencias, la mayoría estarán basadas en agentes químicos.
  
¿Cuál es el principal objetivo de la higiene industrial?

 A parte de definiciones académicas sobre la higiene industrial creo que lo principal es el objetivo de la misma, prevenir las enfermedades relacionadas con el trabajo (no hago referencia al concepto legal de enfermedad profesional ni el de relacionada con el trabajo, sino un término genérico para entendernos) u otros efectos adversos para la salud de los trabajadores causados por los agentes presentes en el puesto de trabajo, mediante la aplicación de medidas de gestión de riesgos.
  
¿Cuáles son las principales actividades de un higienista?
  
A esta pregunta la podríamos contestar con varias relacionadas con la exposición a agentes químicos, físicos y/o biológicos:
  •   ¿Quién realiza las evaluaciones de riesgos?
  • ¿Quién verifica la eficacia de las medidas preventivas, por ej. que una extracción localizada tenga una velocidad de captación adecuada para el contaminante y el proceso donde se aplica?
  • ¿Quién diseña las estrategias de medición de contaminantes y quién las realiza?
  • ¿Quién realiza un estudio de puesto de trabajo para ayudar a determinar si es una enfermedad profesional o hay riesgo para el embarazo o la lactancia?
  •  ¿Quién realiza un informe de recomendaciones para controlar los riesgos en las empresas?
  • ¿Quién investiga las causas de las enfermedades profesionales?
  • ¿Quién determina los equipos de protección personal a utilizar en un puesto de trabajo con exposición a contaminantes?
  • ¿Quién puede diseñar un procedimiento para trabajar de forma segura en espacios confinados donde se puedan generar contaminantes y riesgo de deficiencia de oxígeno?
  • ¿Quién puede realizar o colaborar en la redacción de las fichas de datos de seguridad, en el establecimiento de los escenarios de exposición, aplicación de métodos cuantitativos para estimar la exposición, etc.?
 Aunque no es una lista exhaustiva a la mayoría de las preguntas se puede contestar que puede intervenir y realizar la actividad en su totalidad o parcialmente, en colaboración con otros profesionales, el higienista industrial.
   
¿Qué necesita el higienista para realizar estas actividades? La metodología higiénica
 
Todas estas actividades se van a realizar, con pequeñas variaciones, siguiendo una metodología higiénica, que consiste en una serie de tareas sistemáticas que se llevan a cabo en varias etapas para llegar a conseguir nuestro objetivo en cada caso. Lo que van a tener en común dichas actividades, a parte de seguir la normativa legal, guías del INSHT, Normas UNE, etc. y disponer de los recursos necesarios, es el criterio profesional y el sentido común del técnico, apoyado en una serie de herramientas, en su cualificación y en su experiencia.
   
El sentido común
 
Muchas veces no lo tenemos en cuenta pero es la base que complementa a la formación y la experiencia, o quizá también se adquiera.
  
Por suerte, en la actualidad ya no se producen o es muy infrecuente, circunstancias que hace años viví en mi propia carne en varias empresas o bien, en las que trabajé, o a las que fui a actuar como higienista. Recuerdo una empresa en que varios trabajadores se bañaban en reactores donde se fabricaban colorantes azoicos, en este caso el marrón, para ponerse moreno de forma inmediata. Otro caso, en una fábrica de pinturas un trabajador que se tomaba “cubatas” de tetracloruro de carbono. En una empresa de pegamentos a la hora de la comida se formaba una cola de trabajadores que llevaban algo en las manos, se trataban de bocadillos y fiambreras que llevaban a calentar en el horno de curado de los adhesivos. Un último ejemplo, asistiendo a realizar un estudio en un puesto de trabajo de una empresa de cosmética, los trabajadores me indicaron que la zona más peligrosa era una determinada, a la que me acerqué y dichos trabajadores, muy “simpáticos ellos” activaron la salida de amoníaco en grandes cantidades por lo que os podréis imaginar que tuve que salir corriendo del lugar. Supongo que fue mi novatada higiénica.
   
Sea por falta de formación, información o sentido común, estos hechos que antes no eran puntuales, ahora es difícil que se produzcan.
  
Lo importante en la metodología higiénica
  
Aunque dentro de la metodología higiénica todas las fases tienen su importancia, bajo mi punto de vista, para poder luego desarrollar de forma eficaz las demás etapas, la identificación de los contaminantes y de las condiciones del puesto de trabajo es esencial, recabando toda la información de los mismos. También la llamamos encuesta higiénica. Sin una buena encuesta higiénica, realizada en profundidad, de forma rigurosa, basada en la observación del puesto de trabajo y sus condiciones, creo que no es posible realizar un buen estudio higiénico. Aquí aplicamos lo de “hacer de detectives”, una función esencial del higienista.
  
“El coco”. Las mediciones
  
La siguiente fase, dependiendo de la metodología utilizada, pero si usamos la clásica iría seguida por mediciones de contaminantes, la evaluación de los resultados y la aplicación de medidas de gestión de riesgos.
  
Si aplicamos el sentido común, el siguiente paso sería determinar las medidas preventivas para los riesgos más evidentes y fáciles de controlar o eliminar. En seguridad, si observamos una escalera de mano con varios peldaños rotos ¿aplicamos evaluaciones complejas, hacemos mediciones, o bien lo subsanamos directamente, reparándolos o comprando otra? Para aquellos riesgos que no son evidentes o que la implantación de las medidas preventivas tienen un coste elevado, normalmente se deberá justificar la inversión evaluando los posibles efectos adversos para la salud de los trabajadores, decidiendo las medidas a implantar y su prioridad.
  
¿Creéis, por ejemplo, que es necesario evaluar de forma compleja, realizar mediciones y gastar mucho dinero en un puesto de soldadura donde no exista extracción localizada? Recordar que en nuestras cocinas disponemos de campana extractora, con mayor o menor eficacia, para eliminar los “peligrosos” humos que se generan mientras cocinamos. En trabajos de soldadura se haga evaluación compleja o no todos los caminos nos llevan a la extracción localizada.
 
En este punto interviene la decisión sobre si se deben realizar mediciones. Aunque en nuestra normativa se indica que para evaluar los riesgos se deben realizar, también existen excepciones, cuando no hay valor límite establecido para valorar o no existe método de medición o análisis o cuando se garantiza la prevención y protección de los trabajadores por otros medios.
   
Quizá durante los años la interpretación “perversa” de la normativa nos ha llevado, creo que de forma equivocada, a que la tarea principal en higiene sea la medición, cuando claramente creo que es una herramienta más para apoyarnos a la hora de tomar las decisiones, pero no la única y no es imprescindible.
   
Sería “el coco” por el miedo a su supuesta complejidad lo que puede ser la causa de la “animadversión” hacia la higiene, cuando realmente el tener un criterio técnico profesional riguroso adecuado y adaptado a cada caso es lo realmente complejo. También puede ser el coco por las posibles consecuencias, si los resultados de las mediciones salen por encima del valor límite habrá que implantar medidas y gastar dinero, por debajo no, otra equivocación.
   
Ni que decir tiene el pánico que provoca en las empresas cuando dices que no se mide porque no hay valor límite para una determinada sustancia, cuando es lo más normal, los valores límite están establecidos para unas 1.000 sustancias y ¿cuántas sustancias existen en el mercado? Aquí parece que se acaba el mundo al no poder medir, parece que no se puede hacer nada, ni evaluar, ni aplicar medidas preventivas. Por supuesto si que se puede, pero por si no creen al higienista tenemos que documentar nuestras actuaciones sin realizar mediciones y, para ello, nos pueden ayudar las metodologías simplificadas.
   
La complejidad normalmente estará en el establecimiento de una buena estrategia de medición, que sea representativa. Aquí viene cuando hay higienistas que les gusta lucirse, dicho con cariño y respeto (creo que cada vez menos y salvo cuando sean casos complejos y justificados) y, en ocasiones, diseñan complejísimas estrategias de muestreo, con cálculos estadísticos difícilmente comprensibles, para llegar a las mismas conclusiones, o sea, las mismas medidas preventivas que realizando unas mediciones y estrategia menos complejas (o aplicando metodologías simplificadas) , que creo siempre se deben adaptar a las necesidades y al principio: máxima representatividad al menor coste.
   
La simplicidad
 
Actualmente tenemos la suerte de disponer de metodologías simplificadas (control banding) que nos permiten de una forma rápida evaluar los riesgos, en casos sencillos, decidir la necesidad de realizar mediciones y de una forma aproximada establecer en qué nivel de riesgo nos encontramos, sin depender de si existe valor límite. De esta manera ya sabemos qué tipo de medidas preventivas debemos implantar en función de dicho nivel de riesgo obtenido. No olvidar que el fin último es, en función del nivel de riesgo, determinar las medidas preventivas a implantar y su prioridad.
   
Considerar, entre otras, la ayuda de las metodologías simplificadas en caso de una empresa con varios centros y miles de sustancias. ¿Hay que medir todas, a qué coste? Las metodologías simplificadas nos pueden ayudar a seleccionar aquellas que se deben medir, reduciendo mucho su número y el coste y sin por ello poner la seguridad y la salud de los trabajadores en juego.
   
En la actualidad el uso de las metodologías simplificadas ha aumentado considerablemente tanto en PYMES como en empresas grandes, por su carácter práctico y por el ahorro de costes importante respecto a las mediciones. Se han dado casos en PYMES que, comparativamente, el coste de las mediciones era superior a la implantación de la medida preventiva.
  
Destacar que el nombre de metodología simplificada a lo mejor no es el más correcto, ya que no son tan simples, lo que quiero decir es que son rápidas y más baratas que las mediciones.
  
Esta simplificación requiere normalmente de un mayor conocimiento y esfuerzo hasta conseguirlo. Sin embargo es muy fácil complicar las actuaciones y las situaciones a las que nos enfrentamos.
  
Las mediciones hay que seguir haciéndolas cuando esté justificado por la complejidad del caso, para evaluar sustancias cancerigenas, mutagénicas y tóxicas para la reproducción, según indica la normativa, aunque curiosamente, en la mayoría de estos casos, al no existir una relación dosis-efecto, aunque estemos por debajo del valor límite no podremos concluir que no se va a producir algún tipo de estos efectos para la salud de los trabajadores expuestos.
   
Por tanto, con el uso de las metodologías simplificadas, las mediciones se aplican, principalmente, en la verificación de la eficacia de las medidas preventivas.
 
El REACH
  
También destacar que, actualmente, y a través de la normativa REACH, disponemos de una serie de herramientas para cuantificar la exposición, una serie de modelos empíricos como ART, Stoffenmanager, ECETOC TRA, para la vía respiratoria y otros, también para la vía dérmica.
  
Con la aplicación del REACH y la obligación de la confección de los Escenarios de Exposición por las empresas, en determinadas condiciones, puede influir en higiene y en la forma de afrontar los riesgos higiénicos por agentes químicos. ¿Cambiarán las funciones del higienista con el REACH y los Escenarios de Exposición? Es un tema de debate para otra entrada del blog y para que deis vuestras opiniones.
  
Las ayudas de las nuevas tecnologías
   
La tendencia es “simplificar” en la medida de lo posible la actuación higiénica con ayuda de las nuevas tecnologías, aplicaciones informáticas, apps, etc. Si hace muchos años cuando empezabas, con una formación limitada y falta de experiencia se aprendía afrontando los problemas higiénicos en la empresa “sin red de seguridad”, actualmente la formación en prevención, nivel intermedio y nivel superior en PRL, garantiza unos conocimientos mínimos aunque en mi opinión, poco práctica, pero que se puede complementar , al igual que la falta de experiencia, con múltiples ayudas de otros colegas o expertos a través de foros, blogs, , preguntas a moderadores de los foros o simplemente compartiendo experiencias con otros profesionales, por ej. portales de prevención, AEHI (Asociación Española de Higiene Industrial), Prevencionar, grupos de linkedin, etc.
   
La meta
 
 Como podemos observar, todas las consideraciones, discusiones, herramientas aplicadas, evaluaciones, metodologías simplificadas, etc. son distintas formas o complementarias de hacer higiene pero el objetivo final (meta) que es lo importante y lo que realmente es hacer prevención, es determinar las medidas de gestión de riesgos que se deben implantar en el puesto de trabajo para garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores.
  
Para finalizar
  
Ni que decir tiene que la higiene es un tema apasionante, que muchos casos son muy complicados y a veces no llegas a alcanzar tus objetivos, pero ello te plantea retos que te hacen estar al día en todos estos temas, que no te puedes relajar pero para ello como hemos visto tenemos cada vez más medios que nos ayudan a aprender y compartir con otros higienistas nuestros problemas, retos y experiencias y colaborar cada vez más en el objetivo final, garantizar la salud de los trabajadores.
 
Tenemos por delante temas de gran complejidad y que nos tienen que motivar a trabajar de forma coordinada como la evaluación de los riesgos de las sustancias cancerígenas, la actuación ante trabajadores especialmente sensibles, los disruptores endocrinos, las nanopartículas, la evaluación de los efectos aditivos, los efectos de varias sustancias a bajas concentraciones, la evaluación de la exposición por vía dérmica (la gran olvidada), la aplicación de métodos empíricos cuantitativos para estimar la exposición, sustancias ototóxicas, efectos de los campos electromagnéticos, etc.
    
Buenas vacaciones a todos y a recargar pilas.
 
 
 
 
 
 
 

jueves, 16 de mayo de 2013

Cómo evaluar la vía dérmica y no desfallecer en el intento (II).

En la primera entrega de esta entrada se expusieron algunas de las metodologías simplificadas más útiles para evaluar la vía dérmica, algunas de ellas hacen estimaciones de la carga dérmica (modelo RISKOFDERM) e incluso de la dosis absorbida por esta vía (ECETOC-TRA). Otra opción menos accesible y más cara, aunque más precisa, es realizar tomas de muestras y análisis de la exposición dérmica (carga dérmica). Existen varias posibilidades recogidas en las siguientes referencias:
  • Informe Técnico ISO/TR 14294:2011 Workplace atmospheres - Measurement of dermal exposure - Principles and methods.
  • Informe Técnico CEN TR 15278 Workplace exposure - Strategy for the evaluation of dermal exposure.
  • Especificación Técnica CEN TS 15279 Workplace exposure - Measurement of dermal exposure - principles and methods 

Una vez conocida la exposición o carga dérmica, estimada o medida, se podrá a su vez estimar la dosis absorbida que interesa para valorar la contribución de la vía dérmica a la dosis sistémica del agente en el trabajador expuesto. Ya se ha indicado que ECETOC-TRA, el único método que permite obtener ésta dosis, considera que se absorbe y se incorpora al flujo sanguíneo toda la carga dérmica disponible. Esta estimación es muy conservadora pero gracias al modelo de exposición dérmica desarrollado por AIHA (American Industrial Hygiene Association) y a su aplicación IHSkinPerm es posible afinar, aún más, dicha estimación con hipótesis más realistas.


La absorción dérmica es un proceso bastante complejo del que no se conocen aún completamente los fenómenos que gobiernan el transporte de agentes de la superficie de la piel a  la dermis altamente capilarizada y entre los que juega un papel destacado la difusión. El agente depositado o presente en la superficie de la piel establece un gradiente de concentración entre ésta y la dermis, este gradiente produce una transferencia de masa (ley de Fick) que depende de las propiedades físicas de la piel y químicas del agente absorbido.

El modelo AIHA se basa en una simplificación de los principales procesos que se producen en la piel. Algunos de los procesos que ocurren en la exposición por vía dérmica son los siguientes:
  • Deposición dérmica del agente químico en masa (líquido o gránulos), en forma particulada (povo o niebla) o contacto dérmico en forma molecular (gas o vapor).
  • Evaporación del agente en la superficie de la piel y en el estrato córneo a través de la piel no contaminada 
  • Penetración intracelular y transcelular en el estrato córneo.
  • Absorción en la dermis, es la cantidad de sustancia biológicamente disponible para el organismo que es transferida del estrato córneo a los capilares sanguíneos a través de la epidermis viable . 
  • Metabolismo en la epidermis viable.
  • Distribución en el flujo sanguíneo.
Tanto ECETOC-TRA como el modelo RISKOFDERM, suponen que todo el agente depositado se absorbe en la piel, es decir no tiene en cuenta la cantidad evaporada, ni la posible saturación del agente en el estrato córneo, ni la difusividad del agente, ni la concentración del agente en un medio lípido, ni su solubilidad en agua, ni la posible matabolización del agente en la epidermis ni el efecto de una posible descontaminación. Tampoco tienen en cuenta el efecto de una posible oclusión de la piel ni de una humedad elevada (trabajo en húmedo).

Sin embargo, el modelo IHSkinPerm de AIHA tiene en cuenta la evapozación del agente, el grosor del estracto córneo, la difusividad del agente, su coeficiente de reparto (Kow) y su solubilidad en agua parámetros críticos que determinan su penetración en el estracto córneo y su absorción en la epidermis viable. La aplicabilidad de ese modelo se limita a sustancias con coeficientes de reparto intermedios (-3 < log Kow < 6), valores más altos y más bajos que estos tienen muy limitada su capacidad de penetrar tejido en fase acuosa y en fase lípida, respectivamente. Considera que los agentes con masa molecular PM < 600 Da no penetran la piel, que el estrato córneo no puede absorber más del 20% de su volumen, que la máxima absorción en sangre no puede superar nunca la absorbida en una solución acuosa saturada de la sustancia y que la epidermis no constituye una barrera a la permeación debido al contenido lípido de la sangre y de los fluidos intersticiales (0,4% en peso).



Los datos de entrada son:
  • Elección de un escenario, entre deposición instantánea o deposición progresiva
  • Dosis de deposición instantánea [mg], si es el caso
  • Superficie de piel afectada [cm²]
  • Tasa de deposición dérmica [mg/cm²/h], si fuera el caso
  • Máxima adherencia a la piel [mg/cm²], -1 para líquidos y de 0,2 a 2 para sólidos
  • Sustancia, elegida de una base de datos o nueva
  • Duración de la deposición [h]
  • Tiempo final de observación [h]
  • Nº de intervalos de iteración y de observación [intervalos/h]
La tasa de deposición dérmica se obtiene a partir de ECETOC-TRA o del modelo RISKOFDERM. Después de un determinado tiempo, la aplicación indica la cantidad de sustancia que ha permeado a través del estrato córneo y a través de la epidermis viable, este último valor será la cantidad [mg] que se incorpora al flujo sanguíneo como dosis dérmica sistémica.


Evaluar con valor DNEL conocido

La dosis absorbida [mg] en el tiempo de exposición, o jornada, que se ha obtenido a través de la aplicación IHSkinPerm se puede comparar con el valor DNEL[mg/kg/día] para efectos sistémicos a largo plazo por vía dérmica, si está disponible en su FDS. Simplemente, se divide la dosis absorbida por 70 kg (peso corporal estándar) y el resultado se compara con el DNEL:

Para pasar de carga dérmica a dosis absorbida, ECETOC-TRA, utiliza la siguiente expresión:




Evaluar sin valor DNEL conocido   

En caso de no disponer del valor DNEL, para efectos sistémicos a largo plazo por vía dérmica, se puede transformar la exposición diaria [mg/m³] del trabajador que se haya obtenido mediante mediciones o estimaciones en dosis inhalada [mg] y compararla con la dosis dérmica obtenida mediante la aplicación IHSkinPerm, sólo a efectos orientativos, no se debe sacar ninguna conclusión con el resultado que se obtenga, más allá de tener una ligera idea de la contribución de la vía dérmica.

Dosis inhalada [mg] = Exposición diaria (ED) [mg/m³] x volumen inhalado [10 m³]

La dosis total absorbida por las dos vías será la suma de la dosis inhalada + dosis absorbida.

Control biológico   

El control biológico refleja de manera indirecta la exposición de un trabajador a un agente químico. Cuando la sustancia o agente químico dispone de valor límite biológico (VLB) y notación "vía dérmica", es posible comprobar si el agente se está incorporando de manera significativa por dicha vía ya que en el entorno del VLA-ED, si éste se ha establecido para prevenir efectos sistémicos y no otros, como por ejemplo irritantes, existe una buena correlación entre la concentración del agente, o su metabolito, en el espécimen biológico de referencia y su concentración en aire. Lógicamente, esta comprobación requiere que se haya determinado, previamente, la exposición diaria del trabajador por vía inhalatoria. 

Se puede descargar una versión en castellano de IH SkinPerm v1.15 (Excel 2010) desde la página "eRecursos" de nuestro blog.

Para saber más sobre exposición y evaluación de la vía dérmica:



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martes, 30 de abril de 2013

Cómo evaluar la vía dérmica y no desfallecer en el intento (I).

En próximas fechas verá la luz una versión renovada de la Guía Técnica de Agentes Químicos del INSHT. Presumiblemente las metodologías simplificadas reciban, del INSHT, un mayor respaldo del que tenían en la versión actual de la Guía, en especial la vía inhalatoria quizá no tanto la vía dérmica.

Es proverbial la ligereza con que solemos despachar la evaluación de esta via dérmica, acudiendo a fórmulas preestablecidas como "... mientras se mantenga controlada la vía dérmica" o " ... siempre que la aportación por vía dérmica no sea significativa" o " ... mientras la vía dérmica se mantenga eficazmente protegida mediante los EPI adecuados". En definitiva, recursos para no dar la sensación de cerrar en falso una evaluación. 

Afortunadamente, ya se han desarrollado metodologías razonablemente accesibles y fáciles de aplicar para que la evaluación dérmica de los agentes químicos tenga un final más digno. Disponemos de, al menos, seis métodos sencillos para evaluar esta vía:
  1. Método del INRS descrito en la ND 2233 y en el anexo F de la publicación del INSHT "Sistemática para la evaluación higiénica" en castellano.
  2. Kit de herramientas RISKOFDERM v1.0 (aplicación excel descargable de la web del INSHT) en castellano  
  3. EMKG v2.2 del BAuA (manual descargable de la web del BAuA y del blog del riesgo químico en castellano).
  4. Stoffenmanager v5.0 del ministerio holandés de empleo y asuntos sociales (aplicación on-line) en inglés.
  5. ECETOC-TRA v3.0 (aplicación excel descargable de la web de ECETOC) en inglés.
  6. RISKOFDERM Potencial exposure dermal model v2.1t (aplicación excel descargable de la web de TNO y del blog del riesgo químico en castellano).
Las cuatro primeras (1, 2, 3 y 4) cualitativos pertenecen a esa clase de metodologías que denominamos en nuestro argot "control banding", la primera y la tercera requiere muy poca información, la segunda fija 15 variables y la cuarta 10, de un máximo de 22 variables que recogen los modelos teóricos de Scheneider y Marquart  Los dos últimos (5 y 6) son métodos semicuantitativos, el primero de ellos (5) está basado en estimaciones de la "carga dérmica" a partir de EASE y el último (6) en estimaciones y datos reales de la carga dérmica medida durante el desarrollo del proyecto europeo RISKOFDERM.

Estas dos últimas metodologías (5 y 6) tienen un gran potencial ya que ECHA sostiene que, en los informes de seguridad química, deben determinarse los valores DNEL y DMEL para efectos localizados en piel y efectos sistémicos por vía dérmica de larga duración y dichos valores ya empiezan a verse en las FDS. Esto supone un gran avance en la evaluación de la vía dérmica como podrá comprobarse más adelante.

Efectos localizados y efectos sistémicos

Es importante para la evaluación poder diferenciar los efectos localizados de los efectos sistémicos ya que los efectos localizados son independientes de la vía inhalatoria y, sin embargo, los efectos sistémicos, por inhalación y vía dérmica, son aditivos. En la elección del método pesa la posibilidad de diferenciar ambos efectos. Algunos métodos (2, 4 y 5) diferencian dichos efectos.

El contacto dérmico con el agente químico, por sí solo, puede causar efectos localizados como quemaduras químicas (C), irritaciones (Xi), sensibilizaciones (Sen) y efectos carcinogénicos (C1A o C1B) en piel o mucosas. Estos efectos deben y pueden evaluarse con las metodologías referidas. Los métodos Kit RISKOFDERM y Stoffenmanager (2 y 4) que fijan una banda de riesgo y el método ECETOC-TRA que, caso de que el agente químico disponga de valor DNEL por vía dérmica para efectos localizados, estimará el riesgo con relación a dicho DNEL en tanto por uno, de manera similar al índice de exposición.

A la derecha, ejemplo de resultado de una evaluación con la metodología Stoffenmanager. La mano de la izquierda indica un nivel de riesgo II (tres niveles posibles) de efectos localizados con una clase de peligro B y una clase de exposición ·3 (seis niveles posibles). La mano de la derecha indica un nivel de riesgo II (tres niveles posibles) de efectos sistemáticos.

Efectos sistémicos por doble vía

Alternativamente si el agente, además, se absorbe a través de la piel, esta vía, debe evaluarse conjuntamente con la vía inhalatoria.

Aunque se sabe que todos los agentes químicos son capaces de penetrar la piel en algún grado, sólo se tiene en cuenta su capacidad de absorberse a través de la piel si la contribución de la vía dérmica respecto de la inhalatoria es significativa. En Europa significativa se considera cuando la dosis dérmica a través de manos y antebrazos supera el 10% de la dosis respiratoria, en USA el 30%. En este caso se establece la notación "vía dérmica" ("Haut"o "skin") en la lista de los VLA (MAK o TLV). Un criterio conservador sería, para aquellos agentes en los que no aparezca esta notación, suponer  la contribución de la vía dérmica un 10% (30%).

La manera en que los referidos métodos tratan la agregación de vías ante efectos sistémicos es asimismo diferente. Los métodos de control banding, el del INRS, el del BAuA y Stoffenmager, evalúan las vías por separado y el RISKOFDERM sólo evalúa la vía dérmica, pero el ECETOC-TRA las evalúa conjuntamente.

Para que la evaluación simultánea de ambas vías pueda llevarse a cabo es imprescindible que conozcamos el valor DNEL, por vía dérmica para efectos sistémicos de larga duración del agente químico, además del índice de exposición diario por vía inhalatoria. Los dos métodos semicuantitativos obtienen la carga dérmica utilizando distintas fuentes de datos y diferentes tipos de actividades, 22 en el caso del ECETOC-TRA y 6 el modelo RISKOFDERM. 

A partir de aquí ECETOC-TRA estima la dosis absorbida estableciendo las siguientes hipótesis, supone que se trata de una persona de 70 kg, que el área corporal expuesta es una cantidad predeterminada y que todo el agente depositado se absorbe en la piel. Además, puede aplicar factores reductores de la carga dérmica por extracción localizada y utilización de EPI, a criterio del evaluador. El modelo RISKOFDERM se queda en la carga dérmica pero se puede proceder del mismo modo que lo hace ECETOC-TRA para estimar la dosis absorbida por vía dérmica.

Finalmente para caracterizar el riesgo de efectos sistémicos, ECETOC-TRA suma el índice de exposición estimado por vía inhalatoria al índice estimado por vía dérmica (relación entre la dosis absorbida y el valor DNEL). Los valores DNEL por vía dérmica para efectos sistémicos a largo plazo se expresan en [mg/kg/día]. Para pasar de carga dérmica [μg/cm2/día] a dosis absorbida, ECETOC-TRA, utiliza la siguiente expresión:



De manera análoga se podría proceder con la carga dérmica obtenida en el modelo RISKOFDERM (6). Si se desea un refinamiento de la dosis absorbida, para no utilizar una hipótesis tan conservadora como la de ECETOC-TRA, se puede utilizar la aplicación excel de AIHA IHSkinPerm_V1 15, descargable de su sitio web, que pondera características y efectos que no tiene en cuenta ECETOC-TRA. La explicación del modelo de absorción dérmica AIHA y la utilización de dicha aplicación queda, de momento, pospuesta a la segunda entrega de esta entrada.

Medidas de control

Una característica muy importante de estos métodos es la posibilidad de orientar soluciones al resultado de la evaluación. En este sentido, el método EMKG (3) aporta las medidas que deberían adoptarse. Éstas se formulan en fichas de control (ver imagen de la izquierda) en función del nivel de riesgo, bajo o medio, obtenido que se añadirán a las obtenidas para la vía inhalatoria. 

El método Stoffenmanager permite elaborar un plan de acción o planificación preventiva con diferente tipo de medidas (organizativas y técnicas). En el resto de métodos se puede jugar con los diferentes factores de riesgo o exposición para ajustar el resultado al nivel de riesgo deseado.
   

sábado, 15 de diciembre de 2012

¿Solamente la dosis sigue haciendo que una cosa sea o no veneno?

El estudio de los efectos tóxicos de los alteradores (disruptores) endocrinos, está poniendo en cuestión las bases mismas de la toxicología. Los DE son agentes químicos que proceden del exterior del organismo (xenobióticos) y pueden actuar como falsas hormonas o interferir con ellas. Más concretamente la OMS define un disruptor endocrino como: Una sustancia exógena, o mezcla de sustancias, que altera las funciones del sistema endocrino y consecuentemente causa efectos adversos para la salud en un organismo intacto o su progenie 

Un cambio en el nivel en sangre de una hormona supone "disrupción" cuando el resultado es que la hormona no se libera en el tejido y receptor destino o se libera inadecuadamente. Esta disrupción no se produce siempre, lo hace en función del tipo de receptor, del tipo de célula o tejido y del momento de su ciclo vital. Los DE interactúan con nuestro organismo mediante diferentes mecanismos y producen alteraciones de nuestra función endocrina, que coordina el desarrollo y función de nuestros tejidos. El momento más crítico de esta actuación anómala se produce durante el desarrollo de los seres vivos, en general, y del ser humano en particular, cuando los sistemas son inmaduros. Si se produce durante la diferenciación celular provocará efectos permanentes, cambios en el DNA.

La toxicología moderna, desde que Paracelso acuñó su célebre frase: "Todas las cosas son veneno y nada es inocuo, sólo la dosis hace que una cosa sea veneno", se basa en el hecho probado de que la magnitud del efecto tóxico depende de la dosis administrada. El problema que presentan los DE es que no siguen este patrón común. Los niveles de acción de las hormonas en el organismo son muy bajos y, según parece, los DE sólo actúan como hormonas a dosis muy bajas. A dosis más altas no producen sus efectos característicos, como ocurre también con algunos medicamentos y como muestra la fotografía, presentada en el trabajo de Pete Myers, Ph.D., y Wendy Hessler. Esto significa, por otra parte, que como toda la reglamentación actual sobre sustancias, biocidas, cosméticos y alimentos está diseñada de acuerdo al principio paracélsico, se ensayan a unas dosis que no permiten descubrir este tipo de efectos y, realmente, no sabemos todo lo que nos hemos dejado atrás.

Efectos de la DES sobre la obesidad en adultos
Mientras que la exposición en el útero a 100 ppb del medicamento estrogénico dietilestilbestrol (DES) hace que los ratones adultos sean flacos, la exposición a una cantidad mucho menor, 1 ppb, provoca un obesidad grotesca. La fotografía compara un animal de control (izda) con un animal expuesto a una cantidad muy pequeña de DES (dcha).
Fotografía de Retha Newbold , NIEHS

Con motivo del estudio de estos efectos, la toxícología se enfrenta, hoy día, a uno de sus más difíciles retos: el estudio de los efectos tóxicos a bajas dosisY no es que las bajas dosis estuvieran al margen de la investigación toxicológica hasta ahora, sino que no ha sido nada habitual la investigación de efectos por debajo de las dosis utilizadas normalmente en los estudios toxicológicos, es decir por debajo del NOAEL (No Observed Adverse Effect Level). 

En la figura, en la parte de la derecha, se muestra una curva dosis-respuesta de una sustancia, obtenida según los principios toxicológicos, que guían los ensayos realizados de acuerdo con el Reglamento CLP y que permite obtener los parámetros toxicológicos más representativos NOAEL, BMD, LD50, LD50, T25, BMD(L)10, etc. A paritr de estos parámetros se obtendrán los VLA, DNEL o DMEL. En la parte de la izquierda, de la misma figura, se muestra el resultado de un ensayo realizado con la misma sustancia a bajas dosis, por debajo del NOAEL, que provocó una respuesta (actividad androgénica) no observada a dosis más elevadas, por encima del NOAEL.  

Otra observación que puede hacerse en la misma figura es que la curva dosis-respuesta no sigue un patrón habitual. En toxicología clásica, la determinación de la cantidad de un compuesto, llamada dosis, que produce una respuesta, por lo general algún tipo de efecto sobre la salud, es ardua y consume mucho tiempo. Para entender cómo están relacionados dosis y efectos, los toxicólogos exponen a los animales, tejidos o células a cantidades variables de los agentes objeto de estudio. A continuación, examinan cómo responde el individuo a la exposición. Los resultados de los ensayos se plasman en curvas dosis-respuesta. Estas curvas muestran siempre una relación monotónica, cuando aumenta la dosis también lo hace el efecto y, recíprocamente, cuando disminuye se reduce el efecto. Las relaciones o curvas monotónicas pueden ser lineales, o no, pero su pendiente siempre será positiva.

El tipo de efectos observados, se manifiestan con mayor probabilidad o mayor potencia a altas dosis y sus relaciones dosis-respuesta siguen una función monotónica. Esto significa también que los ensayos a altas dosis se manifestarán más rápido y con mayor fiabilidad. Sin embargo, algunas sustancias como ciertos medicamentos y los DE no se comportan de esta manera, por el contrario, presentan curvas no motónicas, la pendiente en alguna zona del intervalo de dosis es negativa, es decir la respuesta disminuye a medida que aumenta la dosis. Las curvas no monotónicas pueden tener forma de "U" o de "U" invertida. Las hormonas presentan este comportamiento. Y según el trabajo "Hormones and Endocrine-Disrupting Chemicals: Low-Dose Effects and Nonmonotonic Dose Responses", publicado en marzo de 2012 en Endocrine Reviews, cuando existen curvas dosis-respuesta no monotónicas, los efectos observados a bajas dosis no pueden predecirse a partir de los efectos a altas dosis.   

Otra cuestión que queda por resolver es que la comunidad científica, toxicólogos y endocrinólogos, se ponga de acuerdo sobre lo que se considera efecto adverso a baja dosis. Esto es necesario para determinar  cuando existe evidencia epidemiológica del efecto adverso, tal que relación de sexos, peso del útero, comportamiento sexual,  etc. 

Los efectos sobre los seres vivos


Los posibles efectos de estas sustancias sobre los seres vivos son múltiples, comprenden daños al sistema reproductor: cáncer de ovarios y testículos, disminución de la calidad del semen, reducción de la fecundidad; daños congénitos; daños en órganos hormono-dependientes: cáncer de mama, de próstata, de testículos y de tiroides; alteraciones metabólicas y trastornos del sistema neuro-inmunológico.

"Se sabe, también, que del momento y duración de la exposición, depende la gravedad de sus efectos, principalmente peligrosa durante el embarazo, lactancia, infancia y pubertad. Los efectos son distintos sobre el embrión, el feto, el organismo perinatal o el adulto y si actúan durante un periodo crítico, como por ejemplo en los primeros estadios de la vida, caracterizados por una rápida diferenciación celular y organogénesis, producen lesiones irreversibles", sostuvo la experta Marieta Fernández, profesora de la Universidad de Granada, durante un seminario organizado por ISTAS sobre estos tóxicos, realizado en Madrid el pasado 28 de noviembre. Los efectos de los disruptores, agregó, pueden aparecer no inmediatamente después de la exposición y las consecuencias "se manifiestan con mayor frecuencia en la progenie que en el progenitor expuesto". La bioacumulación de disruptores endocrinos ambientales o "xenobióticos", puede ser la causa de diversas enfermedades en el hombre aún por determinar, añadió.

El futuro escenario regulador de los DE

Los disruptores endrocrinos son en general sustancias químicas que se incorporan tanto a cosméticos como pesticidas. Suelen ser componentes relativamente fáciles de sustituir o eliminar. Los mas frecuentes son parabenos, bisfenol A y ftalatos.

La Comisión Europea, que cuenta con un panel de expertos, "ED Expert Advisory Group-EAG" sobre disruptores endocrinos, dentro de la Estrategia sobre DE, adoptará criterios científicos para la determinación de las propiedades de los DE antes del 13 de diciembre 2013 en las legislaciones sobre Plaguicidas y sobre Biocidas. Antes, el 1 de junio de 2013, la CE realizará una revisión del artículo 138 del REACH para decidir si se toman en cuenta los últimos conocimientos científicos para ampliar el ámbito de artículo 60 (3) para sustancias identificadas según el artículo 57 (f) como poseedoras de propiedades de disrupción endocrina. Como consecuencia de esta revisión la CE podrá presentar iniciativas legislativas.

Finalmente, si la comunidad científica acuerda criterios para identificar a las sustancias con propiedades de disrupción endocrina, a más tardar el 11 de enero de 2015, la CE revisará la legislación sobre Cosméticos.

Más información sobre los DE en las presentaciones del reciente taller 'Low Dose Effects and Non-Monotonic Dose Responses for Endocrine Active Chemicals', realizado en Berlin, el 12 de setiembre pasado.











martes, 6 de noviembre de 2012

¿Cómo se puede innovar en PRL? 2ª Parte

Quien mejor conoce un trabajo es quien lo desarrolla diariamente. Quien mejor conoce las características de un producto o servicio es quien lo utiliza o suministra. Son las personas directamente relacionadas con la PRL quienes, desde el mismo trabajador hasta el técnico higienista experto, deben en cada caso responderse a si mismos, con honestidad, a una serie de preguntas, por ejemplo:
  • ¿Es consciente de la necesidad de innovar en su ámbito de responsabilidad dentro de su organización? Por ejemplo, en cualquier organización siempre se realizan trámites ¿Sirven para el objetivo con que se implantaron incluso con el paso del tiempo? ¿Conoce alguna forma de alcanzar ese mismo objetivo de una manera más eficaz? Estas son preguntas que cualquiera se debería plantear para valorar las oportunidades de innovación
  
¿Alguien le ha explicado para que sirven todos esos papeles burocráticos que cumplimenta periódicamente? ¿Ha tenido curiosidad y se lo ha preguntado a alguien? La mejor forma de valorar lo que uno hace, y preocuparse por mejorarlo, es conocer porqué y para qué se hace.

  • Dentro de su organización, una vez detectada la oportunidad concreta donde innovar ¿sabe a quién y cómo ha de comunicarlo?
El personal de una organización debe conocer la forma en que se han de comunicar las propuestas innovadoras, ya que todo cambio produce modificaciones en su entorno. ¿Su organización le facilita la labor de plantear una innovación en su tarea? ¿Existen reuniones periódicas donde plantear estas oportunidades de mejora? ¿O todo se limita a comentar la idea mientras casualmente se toma un café con sus compañeros? Si pertenece a una organización hay cosas que pueden modificarse para producir un beneficio local, sin que tengan un impacto apreciable en la forma de trabajo del resto. Otras acciones requieren la participación de los implicados para valorar en profundidad su grado de mejora, más allá del conocimiento particular del individuo que lo promueve.

Además, ¿sus clientes saben que pueden comunicar sus ideas innovadoras para que su organización les ayude a satisfacer sus necesidades? ¿Está seguro de que sabrían cómo hacerlo? ¿Está seguro de que se atreverían? La queja o reclamación de un cliente es la mayor oportunidad de innovación y muchas veces no se produce, si no que se cambia simplemente de proveedor. Atender y tratar de satisfacer adecuadamente las necesidades de los clientes es la mejor forma de desarrollar una actividad con futuro.
  
¿Cuántos cambios en su forma de trabajo tienen su origen y son debidos a los empleados ajenos a los departamentos de calidad, medio ambiente o de PRL? ¿Cree que su organización potencia la innovación en sus miembros? ¿Cuál es el grado de implicación en la innovación de los miembros de su organización?
  • ¿Está preparado el personal de su organización para realizar y recibir propuestas innovadoras?
Recuerde que si las ideas innovadoras se reciben y tratan de forma inadecuada pueden inhibir la futura comunicación y la habilidad natural de detectar nuevas oportunidades. ¿Para qué me voy a preocupar en innovar si nadie me hace caso?

“No hay segunda oportunidad
para una primera impresión” Oscar Wilde

 ¿Alguna persona de su organización considera las ideas innovadoras como una complicación a su trabajo normal? Sin duda, la actitud ante la innovación, a veces ni siquiera son necesarias las palabras, le convertirá en un paso limitante, en mayor medida cuanto más elevada sea su posición en el organigrama de toma de decisiones ¿El Departamento de RRHH tiene esto presente y lo considera a la hora de incorporar a nuevos miembros a la organización?
  • Si las organizaciones son el reflejo de las personas que las constituyen, sin duda una forma de favorecer la natural tendencia hacia la innovación será cultivar las habilidades que la facilita, por ejemplo:
Observación: Las personas observadoras aprecian mejor las oportunidades de mejora.
¿Sería capaz de realizar un dibujo en detalle, sin mirarlo, de la esfera de su reloj? Compare el resultado con el original ¿Cuántas veces le consulta la hora normalmente cada día?

Comunicación: en los colectivos, los distintos interlocutores implicados están obligados a transmitir sus ideas, la información recabada y sus necesidades hasta el oportuno destinatario, donde se aporten los recursos disponibles y los conocimientos técnicos para así integrar los distintos puntos de vista y alcanzar soluciones.
¿Está seguro que sabe escuchar?
¿Confía en la claridad de su mensaje? ¿Abusamos de acrónimos y términos novedosos para referirse a cosas de sentido común? ¿Tiene algo importante que decir?
¿Tiene la certeza de dirigir su mensaje a la persona adecuada?

Empatía y proactividad: Habilidades necesarias para formar un equipo efectivo con las personas implicadas, orientado hacia un objetivo común, tan claro en este caso como la salud de los trabajadores, pero aplicable a cualquier otro aspecto de la vida.
¿Es Ud capaz de situarse en la posición de otro miembro de su equipo?
¿Conoce las motivaciones de sus compañeros? ¿Todos tienen claro el objetivo principal?
¿Está dispuesto a renunciar a alguno de sus derechos para favorecer a un compañero?
¿Recuerda aquellas cosas que estudiaba en las matemáticas del colegio sobre “suma de vectores”? Si cada uno empuja en una dirección el resultado será muy pobre.

Planificación y capacidad analítica: para discernir lo que tiene valor y lo que es superficial, para así priorizar y concentrar los esfuerzos en los ámbitos innovadores que producirán mayor beneficio con el consumo adecuado de recursos.

¿Dedica más tiempo a planificar o a ejecutar un nuevo proyecto?
¿Normalmente explica el porqué de sus decisiones o le justifican el porqué de las instrucciones recibidas? ¿Está seguro que las decisiones e instrucciones están basadas en datos objetivos?

Formación: la legislación establece los conocimientos requeridos para ejercer la actividad relacionada con la PRL, pero además sería preciso desarrollar y potenciar las otras habilidades previamente descritas.
  • Si se desea cultivar la habilidad de la innovación lo primordial es eliminar todo aquello que inhiba este instinto básico del ser humano, que se ha manifestado libremente desde su origen, y de forma simultánea, entrenar a los miembros de la organización en las actitudes complementarias que la favorecen. La apuesta por la innovación desde lo más elevado de la dirección de una organización, como sucede en calidad, medio ambiente o PRL, se construye desde lo más simple e inmediato, crece y se propaga hasta impregnar cada acción cotidiana... y además ¡Con una sola inversión en innovación se producen beneficios en casi todo! ¿Hay algo más rentable? Recuerde que si Ud innova con menos éxito que sus competidores sin duda perderá la carrera.
En definitiva, en entornos adversos y de extrema dificultad como en el que vivimos, o en otros semejantes ya superados, potenciar la capacidad de innovar determina la supervivencia y el éxito. Como ejemplo recuerden la Escuela Bauhaus surgida en Weimar de las cenizas de la Gran Guerra, y que se desarrolló con éxito en Alemania hasta los albores del Nazismo (vea el documental “The Genious of Design: Designs for living-BBC”), o la revolución del plástico en todos los aspectos de la vida cotidiana en las décadas de los 50-60, tras los avances tecnológicos de la 2ª Guerra Mundial. De cualquier forma, siempre es buen momento para releer el poema “If” de Kipling.

Epílogo: Hágase preguntas, porque de su respuesta sincera dependerá su capacidad de innovar… es la mayéutica de Sócrates  y tiene aprox. 2.500 años…
  
Julio Fernandez, Doctor en Ingeniería Química, técnico en PRL y calidad
Innovación, Desarrollo e Ingeniería, S.L.